La política para mujeres



Para la mayoría de los partidos políticos, las mujeres no se encuentran capacitadas para ejercer las tareas que se les presentan como diputadas federales o locales, senadoras, presidentas municipales, síndicas o regidoras.
Parece ser que la política se sigue considerando dentro de varios partidos políticos y grupos políticos un "juego" exclusivo de hombres, entre los mitos más absurdos es que las mujeres no saben meterse con la política por ser un juego rudo, con esta idea validan que la política debiera ser "sucia y tramposa" , argumentan que las mujeres no podemos acceder a la política porque "las mujeres somos débiles" y es cosa de hombres. Así podría seguir con una serie de argumentos estúpidos que niegan el acceso a la política y en el peor de los casos violentan a las mujeres o sus familias para alejarlas del acceso al poder político, al poder de decisión en donde se gestan los cambios sociales, las políticas públicas, los avances para el desarrollo de las mujeres.
Se deben hacer campañas para destruir mitos misóginos y retrógrados para permitir el acceso de las mujeres en la política y fortalecer la participación femenina y enriquecer la creación de políticas públicas con el punto de vista de ellas.

Revisión de las mujeres y el acceso al poder político por: Natividad Cárdenas Morales

Cuando se les pregunta por qué en los puestos de decisión o en las candidaturas los hombres ocupan el mayor porcentaje, suelen responder es que no hay mujeres. Las cifras los desmienten, pues según el documento 30 Años de Democracia: ¿En la cresta de la ola? Participación política de la mujer en América Latina de IDEA Internacional (2008), 52% del patrón de afiliado/as de estas instituciones está conformado por mujeres. Dentro de los partidos políticos existe una división muy marcada del trabajo: a las mujeres les corresponde el ejercicio de las labores de gestión, mientras que a los hombres, el ejercicio de los puestos de decisión y elección. Las mujeres ejercen con verdadero reconocimiento un liderazgo social que, sin embargo, dentro de los partidos políticos no es reconocido como liderazgo político, es decir, sus recursos de convencimiento, confianza y convocatoria no son valorados por las direcciones de los partidos políticos a la hora de decidir quién ocupará un lugar en la jerarquía partidaria, o a la hora de decidir la candidatura a la presidencia municipal o a la diputación local o federal. En estos casos la respuesta de las dirigencias partidistas siempre será la misma: no hay mujeres porque no se sienten capacitadas. En México las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales implicaron, como una de las más importantes e innovadoras medidas para impulsar la participación política de las mujeres, destinar al menos el 2% del financiamiento público ordinario a la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres. Tanto la Comisión de Equidad de género de la Cámara de Senadores como la de Diputado/ as impulsaron esta medida sin precedentes en la historia de la participación en igualdad entre hombres y mujeres: la capacitación como un componente clave de su empoderamiento político. Las diputadas y senadoras estaban conscientes de la barrera del no hay mujeres, por ello se necesitaba propiciar dentro delos partidos políticos el recurso económico, siempre inexistente, para su capacitación, crear espacios para que las militantes pudieran no sólo acceder a las herramientas necesarias del ejercicio político, sino para compartir experiencias y planear estrategias de consolidación en un espacio tan masculino como hasta ahora ha sido la política. Se pensaba que los contenidos de la capacitación podrían estar orientados a formar las habilidades políticas que las mujeres necesitaban. Cursos para hablar en público, resolver conflictos, recaudación de fondos, negociación, cabildeo, de oratoria parlamentaria, de igualdad de género, estuvieron en la mente de estas legisladoras cuando propusieron ese 2%. No obstante diversos subterfugios contables hicieron en buena medida estériles las disposiciones respecto al 2%. El destino que los recursos tuvieron en 2008 fue francamente aterrador: Los partidos políticos destinaron entre un 50 y 60% de la ministración del 2% al pago de aguinaldo, prima vacacional, sistemas de ahorro para el retiro, IMSS, Infonavit y gratificaciones. Al pago del servicio telefónico, energía eléctrica, agua potable, vigilancia, lavandería, limpieza, higiene y fumigación. Así como, en bolsas, mandiles de gabardina, pulseras bordadas, call center, plumas, globos, playeras, gorras, carteles y folletería. Varias pueden ser las explicaciones a estas desafortunadas inversiones sin embargo la principal ha sido la inexistencia de un reglamento que norme cuáles son las actividades a cumplir con el 2%, que distinga entre este concepto y las llamadas actividades específicas, que cumpla con el fin por el que fue creado: incrementar significativamente el número de mujeres en el congreso federal, en los congresos locales y en las direcciones de los partidos políticos. Desde octubre del año pasado un grupo diverso de mujeres de organizaciones ciudadanas, de las secretarías o comisiones de equidad y género de los partidos políticos, ex legisladoras que impulsaron la reforma al COFIPE que integró el 2%, senadoras y legisladoras actuales, organismos de cooperación internacional, como PNUD, ONU Mujeres, el Instituto Nacional Demócrata; el Instituto Nacional de las Mujeres y el Consejo Ciudadano Mujeres al Poder trabajaron en la realización de un reglamento del 2% para la capacitación, promoción y el desarrollo del liderazgo político de las mujeres que incorporara conceptos básicos hasta entonces no utilizados por los partidos políticos como capacitación, formación, empoderamiento, liderazgo político de las mujeres y que además orientara el gasto para darle certeza y transparencia. La propuesta quedó terminada en febrero de este año, a partir de entonces se iniciaron una serie de reuniones con el Instituto Federal Electoral así como con la Unidad de Fiscalización de los Recursos de los Partidos Políticos para dar a conocer la propuesta. Propuesta que fue incorporada en casi su totalidad al Reglamento de Fiscalización que aprobó por unanimidad el pasado 4 de julio el Consejo General del Instituto Federal Electoral con lo que se establece un importante avance en materia del ejercicio de los derechos políticos de las mujeres en nuestro país. Las mujeres en esta ocasión hemos ganado. Ganamos un importante recurso para la capacitación, ganamos reglamentar la transparencia, la rendición de cuentas, la planeación específica de este gasto, ganamos la posibilidad de prepararnos para emparejar el piso de competencia en la próxima elección federal, ganamos el ejercicio de un derecho; pero sobre ganamos construir con las autoridades electorales, la convicción de que sin la participación de las mujeres nuestra democracia es terriblemente incompleta. Enhorabuena a toda/os lo/as que participaron en este importante logro. Porque las mujeres queremos la mitad del cielo, la mitad de la tierra, la mitad del poder.

1 comentario:

pharmacy dijo...

pues si, ya se ha visto que la mayoria de partidos politicos no quieren alas mujeres como candidadto, pero hoy en dia eso se esta igualando, puesto que yo he visto muchas mujeres con cargos importantes, de hecho hay varis que ya hasta son presidentas, es claro que aunque esto se mantiene, es poco en la actualidad..